¿Conoces Tu Talla Real? La Verdad Sobre Las Medidas y El Vanity Sizing

¿Te ha pasado que siempre te consideraste una S o M, pero un día te tomas las medidas y descubres que eres una L? A mí me pasó cuando empecé a hacer mi propia lencería. Fue un momento revelador que me hizo cuestionar todo lo que creía saber sobre las tallas. Y también me enfrentó a mis propias resistencias a subir de talla. Pero una vez que lo aceptas, descubres que tener lencería hecha a tu medida es mil veces más cómoda… y liberador.

Las tablas de medidas corporales “estándar”

Antes de hablar del vanity sizing y por qué se usa en la moda, hablemos de las tablas de medidas. Estas tablas se crean a partir de estudios antropométricos que analizan proporciones corporales en distintas poblaciones para generar referencias. Por eso existen tablas diferentes según el país: un cuerpo nórdico no tiene las mismas proporciones que uno mediterráneo o asiático.

Cada marca elige una tabla base según su cliente ideal, le asigna una talla y crea su propio sistema. Hasta aquí todo bien, o casi… porque no existe un verdadero estándar. Y es justamente por eso que puedes ser una talla diferente según la marca. Antes de comprar lencería, deberías mirar la Guía de Tallas de cada marca.

¿Qué es el vanity sizing?

El vanity sizing, o “tallaje de vanidad”, es una práctica común en la industria. Consiste en etiquetar las prendas con tallas más pequeñas de lo que realmente son, para que las clientas se sientan mejor. Por ejemplo, lo que antes era una talla 42 ahora puede venderse como una 38.

Las consecuencias del vanity sizing

Este fenómeno juega con nuestra psicología de una forma tan sutil como poderosa. Según la psicóloga Alexis Conason, el vanity sizing manipula nuestras inseguridades. Nos hace comprar ropa que quizás ni nos gusta tanto, solo porque la etiqueta dice una talla más pequeña. Es un truco psicológico que ofrece una “dosis superficial de confianza”. Un estudio reveló que ver una talla más pequeña en la etiqueta aumentaba la autoestima de las clientas, mientras que una talla más grande la reducía. Es decir: el número influye más en cómo nos sentimos que en cómo nos queda la prenda. Puedes leer más aquí o aquí .

El vanity sizing también ha creado una enorme inconsistencia entre las tallas de distintas marcas. Una mujer puede usar una 36 en una marca y una 40 en otra. Esto hace que comprar ropa, incluida la lencería, sea confuso y frustrante.

El dilema desde la perspectiva de una diseñadora

Como diseñadora, este tema me genera un dilema constante: ¿Ser fiel a mis principios y mantener tallas reales o ceder al vanity sizing? Si sigo el sistema tradicional, debo ser muy clara en mi web y explicar que mis tallas no son “reducidas”, sino reales. Eso significa que mis clientas deben tomarse sus medidas antes de comprar. Pero vivimos en un mundo rápido, donde la mayoría compra según la talla que usa en las grandes marcas —que ya aplican vanity sizing—. El resultado: muchas personas terminan pidiendo una talla equivocada.

Hacia una compra más consciente

Creo que necesitamos mucha más información sobre este tema. Es responsabilidad de las marcas educar y acompañar, y también de las clientas conocerse y elegir con consciencia. Saber qué compramos y por qué lo hacemos es una forma de empoderamiento.

Cómo hacer una compra consciente de lencería

  • Mide tu cuerpo y confía en los números, no en las letras. Cada marca tiene su propia tabla de medidas. Lo que en una tienda es una M, en otra puede ser una S o una L.
  • Consulta siempre la tabla de medidas de la marca. No todas usan el mismo sistema, así que tómate un minuto y mide tu cuerpo antes de elegir.
  • Prioriza el ajuste y la comodidad. Una prenda que se ajusta bien se siente bien, sin importar si dice S, M o L. La talla no define tu cuerpo.
  • Pregunta si tienes dudas. En Sartori Atelier siempre puedo ayudarte a encontrar la talla que realmente se adapte a ti.

La talla no te define. Tu comodidad sí.

La moda ha convertido las tallas en algo confuso, pero no tenemos por qué seguir esa lógica. En lugar de obsesionarnos con el número de la etiqueta, podemos centrarnos en cómo nos hace sentir una prenda. La lencería es algo íntimo, personal, y debe adaptarse a ti, no al revés.

Así que la próxima vez que compres lencería, recuerda: Tu cuerpo no cambia porque la talla sea distinta a la que esperabas. Lo que importa es que te quede bien, que te sientas cómoda y que te veas como tú misma. Y si tienes dudas sobre qué talla elegir, puedes consultar la guía de tallas de Sartori Atelier o escribirme directamente para ayudarte a encontrar la mejor opción para ti.

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